La cadena de rezos de las katiuskas

Ayer nos despertamos con una noticia muy triste invadiendo mi whatsapp. Algunas de las personas que leéis este blog sabéis a qué me refiero. Aunque yo no conocía a Edu, se me cayeron inevitablemente unas lágrimas, de esas que reflejan la tristeza, el malestar por no entender estos planes que tiene Dios a veces pero que algún día encajaremos dentro del puzzle, y la admiración por unos padres fuertes, serenos, que han sido un ejemplo en estos meses y que a pesar de eso ahora mismo estarán indudablemente destrozados.

Esta intención ha estado en las primeras filas de nuestra lista de rezos durante unos meses y a veces cuesta entender que no haya acabado como queríamos. Espero de verdad, que toda la energía de esos rezos esté ahora proyectada en su familia. Nuestra fuerza y nuestro cariño van para vosotros en estos momentos.

Ayer por la noche cuando me puse a escribir el post, no era capaz de pensar nada divertido. Así que este no es un post, es una propuesta. Soy experta montando cadenas de oración. No me corto un pelo en pedir rezos (si el móvil no me juega malas pasadas 😉 ) por unas y otras razones.

Cada vez que veo que hay gente a la que le gusta este blog, vuestros comentarios, vuestros mensajes de agradecimiento, vuestros “me gusta” en facebook, pienso en cómo daros las gracias por todo esto y qué podríamos hacer por vosotros. Así que he pensado que vamos a hacer una CADENA DE ORACIÓN DE LAS KATIUSKAS, y a partir de ahora todo el que quiera meter alguna intención en ella es bienvenido. Rezar sabemos hacerlo bien, y podemos hacerlo aunque no nos conozcamos. Si quieres ahora mismo, o cuando leas esta entrada aunque sea dentro de muchos meses, si tienes algo que quieres que pongamos en nuestra lista, escribe un comentario. Puedes poner el motivo o sólo pedir que esté ahí tu intención, sin poner cuál. Y no importa que no sea demasiado “gorda”, nos encanta pedir por novios, trabajos y por miles de cosas. Los niños nos preguntan si se puede rezar porque la selección gane el Mundial… jejeje.

Cuenta con nosotros a partir de ahora. ¡¡Y GRACIAS!!

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Un ratito del día para cada uno

Como ya escribí una vez, cuando tienes 8 pares de katiuskas  la realidad es que no hay mucho tiempo para dedicar en exclusiva a cada uno. El que diga lo contrario miente.

Las tardes, cuando vuelven del cole, son una contrarreloj de meriendas-deberes-baños-cenas, y mezclar en todo esto un ratito para escuchar a cada uno se hace chungo de pelotinis.

Cuando estamos en estas lides ellos saben que mi capacidad de escucha y respuesta es muy limitada. El otro día vi la película “Morning glory”, y me sentí TOTALMENTE identificada con este momento. Esto es lo que me pasa a mí todas las tardes, sólo que a mí no me aplauden al final… 🙂 (Está en inglés, para los que no sean muy pitinglis no pasa nada porque te haces una idea perfecta de lo que pasa sólo con la imagen).

https://www.youtube.com/watch?v=EWrw5ogawS8

Pero mis hijos son más listos y han encontrado técnicas para llamar mi atención. Hace unos días estaban todos a la vez, como pollitos piando a mi alrededor: “mamá!, mamá, mamiiii, mamá, máma… yo estaba bloqueada, y de repente escucho: “¡¡VICENTE!!”,  se hizo el silencio y todos miramos hacia donde venía la voz, y vimos que había salido de la boca de mi hijo mayor. Le miro extrañada y me dice: “¿puedo ir mañana a casa de Jorge?”. Fue absolutamente eficaz. Aunque van a tener que ir inventando algo nuevo porque ahora ya respondo al nombre de Vicente, Federico, Manolo, Cuca, señorita, colega, oye tú, Maminitini, campeona, rubia, madre, sargento, champion, máááma, meimi, mujer, eh, y un largo y rarísimo etcétera.

En el post de “El día de mamá” os conté lo que hago cuando estoy de baja maternal pero ahora que estoy trabajando no puedo hacerlo, así que diariamente busco algún momento del día para estar un ratito sola con cada uno. Es difícil pero no tanto. Al final sale, sólo hay que estar alerta y no bajar la guardia para aprovechar el momento.

En esos pequeños ratos se descubren grandes cosas. Por ejemplo ayer, que me fui a comprar leche dando un paseo, y a escondidas (porque si no se me suben 5 a ese divertidísimo plan), me llevé a mi rubita, y menos mal que lo hice porque si no me habría enterado nunca de que mi niña de 4 años ya no quiere ser policía sino ESTRELLA DEL POP. (Emoticono de ojos muy abiertos).

Y tuvimos una conversación muy profunda:

Ella: “Mamá, ¿tú vas a ser sólo madre o vas a tener un trabajo?”

Yo: “Pero si ya tengo un trabajo”

Ella: “¿Pero cuando termines ese? ¿Puedes estar trabajando hasta los 95 años?”

Yo: “No, se trabaja hasta los 65”.

Ella: “Ah, bueno, pues ya te queda poco”.

Yo: (Lagrimilla recorriendo mi mejilla…) y silencio el resto del camino.

Me cagoen… ahora que lo pienso no sé si son buenos estos paseos materno-filiales porque tengo sudores fríos cuando espero que me hagan sus amables preguntitas. En fin…. Todo por la patria. Fuera de bromas la verdad es que es importante no perder las oportunidades de esos ratitos, donde voy comprobando que tengo unos niños que son una pasada y que, lo digo con un poquito de pena, se me están haciendo mayores.

Decoración low cost: cómo pintar rayas en la pared

Estoy tan emocionada con el resultado de nuestra obra que os la quiero contar.

Tenía en mi casa una zona de comedor que estaba sosa. Sosaina. Y no paraba de darle vueltas a qué hacer… papel (una pasta), muebles (otra pasta)… ¿cómo darle vidilla sin que me cueste dinero?

Pues he aquí la solución. En un fin de semana mi Muju y yo nos hemos “arremangado” y hemos transformado el espacio. Hemos pintado rayas en la pared. Y no hemos hecho rayas sin más, ¡hemos hecho hasta dibujo!.

Tiempo: unas seis horas (el techo es muy alto y la verdad es que había mucha pared para rayar).

Precio: Unos 20 euros, más o menos.

Dificultad: Principiantes. No tiene ciencia, sólo paciencia. Y musculatura, que después hemos estado tres días con agujetas… 🙂

Estas son las fotos del antes…

antes 2

antes

Y éstas las del después. ¿A que mola?

despuésdespués 2

Os cuento cómo lo hemos hecho, por si os animáis a coger la brocha algún día.

Lo primero es elegir el diseño: se pueden hacer rayas sin más, del mismo ancho, rayas asimétricas, de varios colores, con distintos anchos, con una línea mezclada… Si miráis en internet os puede dar ideas algo que os guste. En mi caso, el fondo era beige y lo aproveché para que ese fuera uno de los dos colores.

– Luego hay que comprar el material. Necesitaréis:

– Pintura del color que queráis. Hay que hacer el cálculo de lo que vais a utilizar, más un poco para tapar las libertades artísticas futuras de vuestros retoños. Como ven que tú pintas, creen que se ha abierto la veda… 😉

– Material para proteger el suelo, enchufes, el techo y el rodapie.

– Cinta de pintor o cinta carrocero. Tengo que decir que en esta ocasión me funciono mucho mejor la del chino que la de Leroy Merlin… Yo la compré de 3 cm. de ancho, luego os explicaré esto. Tuve que ir dos veces más a reponer. Necesité en total cuatro rollos.

– Metro rígido

– Lápiz

– Una escalerita o silla (que aguante bien el peso…)

– Muchas ganas

– Empieza la primera fase, que es la más larga y tediosa, delimitar el dibujo con la cinta. Os recomiendo que penséis bien todo antes de empezar, ya que hay que pasarse unas horitas midiendo y poniéndola.

Yo me inventé estas medidas:

Raya beige – 30 cm./Verde – 3 cm./Beige – 3 cm./Verde 15 cm./Beige 3cm./Verde 3 cm. y vuelta a empezar con la beige de 30cm.

Se va midiendo con el metro en varias alturas de la pared, haciendo una marca con el lápiz. Y luego de arriba abajo se pone la cinta de pintor. Aquí es donde entra la escalera o la silla para la zona alta. En unos casos las tiras de cinta son para delimitar y en otros directamente al pintar verde a los lados y quitar la tira ya se me quedaba hecha la línea beige. Por eso jugué a hacer las líneas finas de 3 cm.

Si ampliáis la foto del antes veréis que ya hay unas cuantas cintas puestas.

La segunda fase es la de pintar, cubriendo bien enchufes, límites en techo y suelo, puertas, ventanas, etc. ¡Pintar es rapidísimo! Se recomienda que llegados a este punto no haya kakiuskos alrededor, porque entonces las rayas llegarán mucho más allá del comedor, del salón, y del edificio, jejeje. Cuidado, aquí hay que confirmar qué rayas sí hay que pintar y qué rayas no, que hay un maremágnum interesante y uno se puede liar.

– Y finalmente, cuando haya pasado un rato pero sin que se haya secado del todo (porque entonces la tira se rompe al quitar), se retiran las tiras con cuidado. ¡¡Et voilá!!

¡¡Venga, venga, animarse!! Y luego nos enseñáis el resultado.

¡Buen fin de semana!

Asturias, un trocito de cielo

Los H&B somos asturianos. Ahora vivimos en Madrid pero nuestro corazón pertenece a la tierrina.

Hoy me gustaría contaros algunas cosas sobre Asturias, para los que habéis ido alguna vez, los que vais habitualmente, los que no habéis estado nunca (ya estáis agendando viajecito 😉 ), e incluso para los que vivís allí a lo mejor también os puede servir algo.

Asturias es un trocito del cielo en la tierra. Cada vez que voy lo pienso, no hay que cogerse aviones, ni cruzar charcos, ni montarse en barco, ni nada especial, para viajar a algún sitio a encontrarse con el paraíso, ¡lo tenemos aquí!. España en general es tan rica en paisajes y tan variada, y de verdad que las tierras asturianas son espectaculares, yo no me cansaría nunca de mirarlos.

Una vez me dijo un amigo que su mujer es perfecta pero que tiene un defecto, no es asturiana. Me hizo muchísima gracia, pero los que tenemos la suerte de tener gente allí lo podemos entender… 😉

Aunque habrá mil sitios que podáis contarme vosotros a mí, y os agradecería que así lo hiciérais, yo os puedo aportar alguno que no os podéis perder yendo con niños. Los nuestros son un “must” cada verano con los 8 pares de katiuskas:

– Planazo donde los haya: BARBACOA EN ESPINAREDO, cerca de Infiesto. Para este plan tiene que hacer buen día, eso sí. Espinaredo es un pueblín de Asturias precioso, dicen que el que más hórreos tiene por metro cuadrado. Siguiendo por la carretera, llegas al Área Recreativa “La pesanca”, donde tienes barbacoas y mesas con bancos, rodeados de una naturaleza impresionante. Antes o después, los valientes se pueden dar un baño en la poza del río.

Además os recomiendo, (si vais en día laborable o sábado), que compréis la carne en “El bosque de Cardes”, que está en la calle principal de Infiesto. ¡¡Los mejores chorizos criollos de la historia!!.

infiesto la pesanca

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– Imperdonable no tomarse un HELADO DE LOS HHH EN LUANCO. Ningún plan mejor que ir a dar una vuelta por el muro, rodear el cabildo de la Iglesia y tomarse un helado de los Helados Helio Hermanos. El que lo ha probado lo sabe, son los mejores helados del mundo. De todísima la vida.

Luanco

HHH

LA OLLA SAN VICENTE EN EL RÍO DOBRA, más cerca de Cangas de Onís. El paraíso en la tierra, es que mirad:

Dobra

Es recomendable no ir en fin de semana porque hay bastante gente, entre semana es una pasada. El agua está HELADA, eso sí. Para llegar hasta la olla, hay que andar unos 45 minutos, no es fácil si vais con bebés y desde luego no se pueden llevar sillitas. Es para niños que se manejan solos o bebés en mochilas.

– Nuestro secreto familiar, LES PRAERES DE NAVA. Aviso, la subida no es fácil, cuesta arriba y muchas curvas, pero cuando estás arriba te das cuenta de que compensa. Hasta que no lo ves no te lo crees. Hay un restaurante rural, el Bar Les Praeres, donde puedes comer por muy buen precio y con un entorno inmejorable. Además tienen un ciervo, Bambi, que es la atracción de los niños, está suelto y como te descuides se come toda tu comida, jejeje.

Les praeres

– Si queréis PLAN DE PLAYA, hay tantas que no sé cuál recomendar. Nosotros vamos a RODILES, que es muy cómoda para niños, pero también vamos muchas veces a LA ESPASA. En esta hay mucha zona de arena húmeda y puedes hacer hoyos y dejar a los bebés un poquito a remojo sin peligro.

Rodiles

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– Por supuesto, EXCURSIÓN A COVADONGA, a ver a la Virgen en su gruta. Hay unas tiendecitas donde podéis comprar velas y llevarlas a la cueva. Cada katiusko lleva siempre una y pide por su intención, que La Santina escucha mucho, y está preciosa allí al lado de la cascada.

Covadonga

Gruta

De momento os cuento esto, más adelante os contaré más cosas. Si queréis aportar vosotros también ¡me encantaría que lo hicierais!.

Ah! y un dato: en la maleta tendréis que meter, sea la época que sea, siempre chaqueta, chubasquero y paraguas. Ya sabéis, en Asturias llueve. Sí, mucho. Pero no se puede pretender tener paisajes con 50 tonalidades distintas de verde y ríos con agua limpia que corre llena de peces, si no dejamos que la lluvia haga su trabajo. ¡¡¡Así que al mal tiempo, KATIUSKAS y buena cara!!!

El test de los buenos padres

Tengo poderes. No, no, no os lo había dicho, pero en concreto tengo un súper poder. Sé reconocer a leguas a un buen padre o una buena madre.

Para ello no necesito ver cómo juegan con los niños a hacer la manualidad del día, ni tengo que ver cómo cantan los dos juntos durante el relajante baño nocturno, tampoco me hace falta comprobar que cuando les despiertan a las 7:34 de la mañana del domingo esbozan una sonrisa……

Hay un momento. EL MOMENTO.

Es sábado. Has salido por fin con amigos a un plan familiar. Estás sentado en una terracita, comiendo y ya has despachado la comida de los niños partiendo en trocitos 1.500 filetes de lomo adobado con patatas, ahora por fin estás ya relajado mientras ellos juegan en los columpios y… viene una de ellas, suele ser rubia, y te dice las temidas palabritas: “mamá, ME HAGO PIS”.

¡¡ESA ES LA CARA!!

La cara que se le pone a cada padre es la que me hace deducir quién es buen padre o madre. (Venga, venga, todos analizando las caras que ponéis… jejeje)… Que aunque cueste creerlo, ¡existen algunas personas que van con buena cara hacia el baño! Doy fe porque las he visto con mis propios ojitos. Incluso existen algunas que invitan a los hijos de los demás a ir al baño todos juntos, aprovechando el viaje. Madre, madre, qué lejos me encuentro de este prototipo… Estas personas deberían ser beatas en vida.

Yo soy más de estrategia, lo reconozco. Cuando veo que se acercan las rubias dando botecitos insistentes, aprovecho para mirar hacia un bonito petirrojo que se ha posado en el árbol más cercano. Pero si vienen e insisten, miro de reojillo a un lado y al otro para ver que nadie me está mirando y digo… (Muju, ahora no leas): “Corre, díselo a papá”.

Lo mejor es que ellas muy obedientes van a papá. Y a los tres segundos vienen y me dicen: (Muju, reconócelo), “dice que te lo diga a ti”, entonces yo alzo la mirada buscando al traidor y me lo encuentro mirando al petirrojo que sospechosamente todavía no se ha ido.

Entonces ya no queda nada por hacer. Con la cabeza gacha me toca ir y sujetar a las niñas en volandas y que tres días después me sigan temblando los bíceps y los tríceps, (si es que existe algo de eso debajo de mis cannnes…).

Ssssh, los que todavía no tenéis niños mayorcitos y estáis en modo pañal no os libráis, que el “momento cambiador en baño público” tampoco está mal y también promueve una mueca cuando descubres la sorpresita. Como nosotros también habemus katiuskos pañaleros, tenemos una máxima en casa: “El que huele cambia”. Así que ya nos podéis ver a toda la familia en el salón, con un color de cara verde intoxicoso, ya sin poder casi ni gesticular ni articular palabra, pero allí nadie dice que huele a chamusquina, vaya a ser que te quiten el sitio en el sofá, (que en una casa con 8 pares de katiuskas no abunda precisamente).

En fin, que me tapo los ojos con los dedos índice y corazón en horizontal, y lo reconozco: noy soy una buena madre, pero también digo: prometo cambiar y empezar a serlo, que estoy segurísima de que luego echaré de menos estas tiernas épocas escatológicas.

Bonita sinceridad la de los hijos…

Todas las mañanas mantengo una conversación larga y tendida con mi armario.

Al salir de la ducha, lo abro y le digo: “armario, háblame”. Después de unos minutos enfrentada cara a cara con las perchas, aparece un foco de luz sobre una de las prendas. La miro y le digo: “pero qué quieres, ¿que se rían de mí?, sigue buscando”. Y al rato se ilumina otra: en ese caso entrecierro los ojos, y empieza a haber mil combinaciones en las que los pantalones van pasando rápidamente en mi mente hasta que uno se para, luego las chaquetas y luego los foulares. Todo estratégicamente pensado para que la realidad de mis carnes quede lo suficientemente sepultada bajo aquellos ropajes y mis paseos por la ciudad y el trabajo no levanten ninguna mirada indiscreta hacia mis lorzas o mi piel de naranja revenía.

Y creo que disimulo bastante oyes, HASTA QUE resulta que una amable profe le pide a una de tus hijas, LA ASQUEROSAMENTE SINCERA, que haga una descripción de su mamá. Imagino que el resultado es que las mamás de los otros niños leen sus descripciones, echan tres lagrimillas y se funden en un abrazo infinito con sus sutiles hijos preciosos y esto forma parte del nuevo anuncio de Ikea y se convierte en viral en tres minutos.

Pero a mí me pasa esto:

Descripción mamá

Y después de morirme de risa y después de cagarme en su tía Federica (con perdón), decido ponerme a régimen de una vez. Fijaos si me impactó ver los deberes de la niña que lo leí a las ocho de la tarde mientras me merendaba un cola cao con sobaos y se me atragantó tanto que por lo menos hasta las nueve y media no volví a tener hambre.

Reconozco que debo ser la única española de España que pesa 20 kilos más que su marido. Bueno, yo y Caritina Goyanes, pero esa no cuenta, porque es absolutamente guapisísima y además tiene un cátering,  y ¿cómo vas a rectificar de sal si no pruebas todas las delicatesen que haces? Así que ella está justificada.

De momento esta mañana a las 8 de la mañana me he puesto a dieta, y ahora que son las 12:20h. me he visto obligada a dejarlo, porque como hoy he dormido regular he pensado que no es el día para ponerme. Pobrecita yo que he dormido poco.

Mañana volveré a intentarlo. Y ahora me voy a comer, que ya estoy tardando. 😉

Tus hermanos serán tu tesoro

Tengo muchas ganas de contaros lo que nos ha pasado hoy.

Es 15 de mayo, 1:30h. de la madrugada. A mi alrededor todos duermen.

Empiezo este post diciendo que el día de hoy ha sido duro para mí. Lo he pasado mal.

Hace un año, mis cuñados le preguntaron al Pecoso qué quería por su comunión. Con mucha gracia y sorpresa para todos, pidió una noche de hotel. ¡UNA NOCHE DE HOTEL! Nunca había estado en uno y no se podía imaginar qué sería aquello. El plan de su vida.

Buscar un sitio donde poder quedarnos todos no fue fácil. En casi todos los hoteles apetecibles nos hacían falta por lo menos 4 habitaciones y la noche nos salía por 600€. El regalo era la cantidad lógica para irnos los tres, pero decidimos ir todos juntos y pagar nosotros la diferencia. Así que fuimos bajando un poco el nivel…

Esta mañana salimos de Madrid con la idea de llegar a comer al destino, y aquí es donde empieza lo que realmente quería contar. Hoy más que nunca he tenido consciencia de lo que supone tener una familia tan numerosa.

Como se nos había hecho ya un poco tarde, hemos parado a comer por el camino. Encontramos un sitio y bajamos. Ya estábamos eligiendo primer plato y bebidas cuando nos dijeron que no podían darnos de comer. Salimos de allí y nos fuimos a otro. En el segundo, nada más vernos el camarero me ha hecho un gesto y ha dicho: “bufff, imposible, tanta gente no puedo, tengo la cocina colapsada”. Ha habido un tercer sitio, y un cuarto. En ninguno de los dos nos han aceptado. Ni siquiera nos han querido dar bocadillos o la tortilla con pinta regular que tenían en la barra. Bastante bajón.

Yo miraba a los niños y miraba a mi Muju, otra vez poniendo cinturones y plegando sillitas para volver a buscar otro sitio donde intentarlo y de verdad que me ha dado mucho bajón. Incluso a mis pobres suegros, que venían con nosotros y que han debido flipar. Seguro que en el primer sitio a ellos les habrían dicho que sí. Pues nadie se quejaba.

Así que acabamos comiendo en el Burguer King, a las casi cinco de la tarde. Nada de comida típica pero es el único sitio donde nos han aceptado sin pegas.

Estando allí escuchaba a los niños del hotel con ataques de nervios. Las rubias decían que se iban a bañar en el “yacursis” y antes de ir les situé un poquito en la realidad: “niños, es un hotel justito, no esperéis gran cosa”.

Así que cogimos los coches, y después de comprobar que lo que en la web pone que son tres minutos de distancia al centro son en realidad 15, llegamos  a un hotel de carretera bastante viejo. Confieso que me faltó muy poquito para echarme a llorar. Confieso también que sentí que mi dignidad estaba un poco lejos y que detrás de mí estaba arrastrando a mucha gente.

Pero al entrar en el hotel y llegar a la habitación, yo me senté pensando que esperaba que se acabara el día cuanto antes, y los niños, después de saltar un rato encima de las camas, fueron viniendo (teníais que haberles visto la cara): “mamá, es un hotelazo”, “y decías que no era de lujo”, “seguro que hay poca gente porque es carísimo”… Os doy mi palabra de que es literal.

Así que hace un rato, con la mitad de mis hijos dormidos a mi alrededor, (Muju está en otra habitación con la otra mitad), cuando Martina clavaba sus ojos en los míos, eso que hacen cuando les estás dando el biberón, que parece que esperan que les digas algo, esta vez se lo he dicho:

Martina, todavía no lo sabes, pero has nacido en una familia muy numerosa. Quizá nunca puedas ir de vacaciones a Eurodisney, quizá en el Burguer siempre tendrás que compartir patatas y bebida con alguien, quizá tu sudadera nunca lleve la marca Gap en el frente, pero puedes estar segura de que estarás siempre rodeada de un batallón de gente que te quiere, que te daba besos y rezaba por ti ya desde que estabas en la tripa, se pelearán contigo y harán que te hagas más fuerte, se preocuparán por ti y se alegrará con tus cosas. Esos son tus hermanos, y estoy 100% segura de que ninguno de ellos cambiaría una sola comida o noche de hotel por un minuto menos de tu vida.

Hoy han sido los niños los que, una vez más, me han educado a mí. ¡Gracias!

Dibujo rubita

Al despertarnos nos encontramos con esto pegado en la puerta. Se ve que había habido pelea entre las rubias… jjj

¡¡A la duuuuchaaaaaa, coimes!!

He estado haciendo cálculos.

Cada día por la tarde pronuncio las palabras “a la ducha”, unas 10 veces por niño. Eso, multiplicado por aquellos de mis hijos a los que hay que decírselo, suman unas 60 veces al día, que a la semana son 420, al mes son 1.800 y al año 21.900. Casi ná.

Y esto es sólo el momento de la ducha porque luego hay que sumar las 10 veces diarias de “a cenar” y las 15 ó 20 por niño de “vete a la cama”.

Según empieza la tarde lo pillo con ganas y energía. Cuando llevo ya unas 20 veces empiezo a tener bajón,  a las 30/35 enfado, luego llega la desesperación profunda y a las 60 ya estoy en fase de agotamiento terminal. Algo no estoy haciendo bien.

Cansada

Me contaba una amiga que le habían pedido a su hijo que se pusiera un objetivo y escribió: “Obedecer a la segunda”, jajaja. Con eso me daría yo con un canto en los dientes.

Ante esto, existen varias técnicas habituales:

  • GRITAR: Hace mucho tiempo que me di cuenta de que no merece la pena. Hubo épocas en las que todas las noches estaba afónica después de haberme convertido en la niña del exorcista y haber gritado en todos los idiomas que conozco. Y en esos momentos de histeria los niños me miraban con cara de risa y al terminar uno de ellos decía: “mamá, te sale una voz muy fea cuando te enfadas”. Sólo les faltaba hacerse palomitas para pasar mejor el rato.
  • PEGAR: Confieso que también ha habido épocas en las que sacaba alegremente la manita a pasear. Muy pocas pero las ha habido. Y eso se acabó porque ahora lo que me pasa es que veo lo que va a pasar antes de que ocurra. Me imagino a mí misma, en plan Matrix, a cámara lenta, pegándole un zurriagazo al desobediente de turno, y aunque sólo imaginarlo ya desahoga un huevete, me siento fatal antes de hacerlo. No se consigue nada y encima te quedas hecho polvo.
  • Y para colmo, hay que saber que levantarle la mano a un hijo es un deporte de alto riesgo. Tengo una amiga que estuvo escayolada tres semanas al caerse dándole una desesperada patada en el culo a su hija, y tengo otra que tiene que subirse a una silla cuando quiere dar un cachete en la cara a su hijo, que mide ya bastante más que ella.

  • LLANTO: Sile, también he probado. Desde llanto real y desesperado a llanto actuado y ensayado previamente en el espejo. Ná, ni el uno, ni el otro.
  • CASTIGO: Depende. Estoy depurando esta técnica.

    El castigo al uso les mola bastante. Como en casa somos tantos, un castigo puede ser hasta algo diferenciador y estimulante. Una vez se pegaron tanto los dos mayores en el coche que paré a 100 metros de casa y les castigué a ir andando el resto del camino. Sin perderles de vista ni un segundo, les esperé en la puerta y los muy asquerosos llegaron cantando y levantando los brazos en plan de victoria. Desde entonces los seis empiezan a pegarse un rato antes de llegar para ver si les pongo el mismo castigo. Desastre total.

Sin embargo hay algo que me está funcionando. Cuando se están portando muy muy mal, utilizo esta técnica: Me siento, pongo “esa cara” (prepontente, con sonrisa de medio lado, ceja levantada) y les digo: “allá tú, ya sabes lo que va a pasar”. En ese momento salen corriendo a la ducha, a la cena, y a la cama. Cada uno se da por aludido con algo que creen que va a pasar y que yo no tengo ni idea realmente de qué es.

Hasta que le cojan el truco y vean que voy de farol, entonces tendré que inventarme algo nuevo. De momento se me ocurre que voy a grabar en el móvil el “a la ducha” y le daré al play cada vez que lo necesite. Seguro que algo alivia.

¿Y vosotros qué hacéis? ¿¿¿Me dais alguna idea, porfaaa???

¡Besos!

La comunión de Luchi

Este año, por casi cuarto año consecutivo, me ha tocado comunión. ¡La primera niña!. Fue este sábado y la verdad es que acabé agotaíca perdía, ¡pero salió todo fenomenal!

La ceremonia fue preciosa y yo nada más verla entrar empecé a llorar y hasta que terminó. Es un momento realmente emocionante el que Dios entra en el cuerpecito de tu niña… Y con Lucía tengo que darle muchas gracias a Dios. Tuvimos un episodio en una piscina que no me he atrevido a contar, pero del que me resulta difícil olvidarme. Muchos días la miro y pienso que es un regalo que siga con nosotros y poder verla hacer la Primera Comunión.

Bueno, entrando en la parte más práctica, como es habitual, os cuento cosas y descubrimientos que he hecho y que os pueden interesar. ¡Ahí voy!

– Lucía llevó una coronita de flores que le quedaba ideal, de Tocados y Abalorios. Es una web donde puedes comprar todos los materiales para hacer tú mismo los tocados, sombreros y otras muchas ideas, y venden también algunas cosas hechas. Me la recomendó mi amiga Myriam, que hace tocados profesionales ¡con sus manitas!. En este caso la corona la compré hecha y me costó 9,95€. ¡Una pasada!

https://tocadosyabalorios.com

¡Le quedaba monísima!

Los recordatorios, de El gallinero de Pilar, es una tía de mi cuñada Lucía. Puntazo total. Nos lo hizo totalmente personalizado y ¡¡quedó de lujo!! En el dibujo se ve perfectamente quién es cada uno de los katiuskos.

http://elgallinerodepilar.blogspot.com.es

Recordatorio

Los 8 pares de katiuskas

– Como la Misa fue a las 13:00h., la celebración tuvo dos partes:

Primero comimos en Más que Pintxos de Las Tablas. (Hay varios en Madrid). Nos sirvieron muy bien, la comida estaba riquísima, bien de precio y tuvieron detalles muy chulos: le hicieron a Lucía una cadeneta de banderitas con su nombre bordado. En el postre sacaron una tarta de galletas y chocolate cubierta con lacasitos que habían hecho especial para ella. Y además cuando los niños terminaron de comer, una chica se los llevó a una zona para niños, donde les pintó la cara y les tuvo entretenidos mientras comíamos los mayores. Esta chica, Nieves, está siempre los sábados y domingos, por si queréis ir algún fin de semana.

https://www.masquepintxos.com

Y luego nos fuimos a casa, al local comunitario, y allí pedí chocolate con churros QUE ESTA VEZ SÍ LLEGARON (no sé si os acordáis del post del año pasado 🙂 ) y vinieron los chicos de Zumo Animaciones. Son los mejores. Consiguen unir a los niños de tres años, con los de 13, haciendo los juegos adaptados para todos. Tienen juegos de detectives privados, piratas, pruebas olímpicas… puedes elegir lo que más te guste. Totalmente recomendables.

http://zumoanimaciones.com

Mi amiga Covita, como siempre, con sus detalles. Carrot Cake con oblea comestible. Mmmmm

Mi amiga Covita, como siempre, con sus detalles. Carrot Cake con oblea comestible. Mmmmm

– Y como siempre hicimos el cd con sus canciones preferidas.

cd Luchi

Mañana os enseño regalitos que le hicieron y que nos pueden dar ideas.

¡¡Un beso!!

Palu y el mundo

A su derecha,

Con 20 kilos de peso (más),

Y muchas horas de sueño (menos)…

PALU!!

A su izquierda…..

EL MUNDO!!

He vuelto, señores. Estoy de nuevo en el ring. Dispuesta para la lucha.

Desaparecí. Así es. Y lo siento. Me he alejado un poco, o mucho, de todo y he estado seis meses en vida oculta, metidita en mi casa.

Siento haber abandonado el blog, esto no se hace. Debo una disculpa de la buena y también una explicación.

La realidad es que la vida pudo conmigo. Justo a la vuelta de verano, embarazada de seis meses, en los análisis del tercer trimestre, vimos que había cogido toxoplasmosis en agosto. ¿Cómo? Ni idea. No comí embutido, no me gusta la carne poco hecha y lavamos bien las verduras y las frutas. Después de ocho embarazos, fui a cogerla en el último trimestre del octavo… Pero no le he dado muchas vueltas a la razón, el caso es que la cogí y ya está. Lo que pasa es que, aunque encajé bastante bien la noticia, primero pensando y confiando en que la niña no se iba a contagiar, poniendo a todos mis contactos a rezar, y aceptando lo que pudiera venir, empezó una agenda de visitas al hospital, (me tuvieron que hacer cinco veces los análisis hasta que se confirm), (asínnnn soy yo que ni pa eso soy normal), ecografías especiales, médicos en el centro de salud, y en el hospital, etc. También se unió que yo tuve algún bajón en los análisis y empecé un seguimiento con endocrinos y hematólogos, Y TODO ESTO UNIDO a mi trabajo y mi vida de familia……. vamos, que no pude con todo.

Hoy pido perdón a todo el mundo por mi estado de paréntesis vital y creo que me encuentro ya dispuesta a volver al mundo. Estoy incorporada ya al trabajo y a la vida. Si me dejáis, seguiré escribiendo sobre mis aventuras como madre de ahora 8 pares de katiuskas.

Martina es una niña preciosa, a la que seguimos haciendo pruebas cada poco, pero estoy segura de que todo va a salir bien.

Y me despido contando un sucedido, muy de los míos….

No me pasó con Martina, fue con la rubita pequeña.

Acababa de dar a luz por cesárea, se me adelantó dos meses y tuvo que ir a la UCI porque no respiraba bien. Así que cuando llegué a la incubadora y la vi, cogí el móvil y escribí: NECESITO REZO, sin darme cuenta de que los correctores ortográficos juegan malas pasadas. Así que, con la barriga abierta en canal, al día siguiente de una cesárea y  con la niña en la UCI, mandé un mensaje a mi muy larga lista de contactos diciendo: NECESITO SEXO.

Ahí lo dejo porque sólo de recordarlo me entran taquicardias.

Jajajaja.

Chao!!!!

Os presento a mi Martinica ¿Cómo habré podido vivir 36 años sin ella?

Os presento a mi Martinica
¿Cómo habré podido vivir 35 años sin ella?