Sábado de chicas

El sábado tuve súper plan de chicas. La verdad es que surgió sobre la marcha. Íbamos mis cuñadas y yo a ver la prueba del vestido de novia de la pequeña…. PLANAZO. 

Ahí dejé a mi pobre Muju con los siete y cogí el coche totalmente emocionada, pensando que nada más llegar me darían una copa de champan para ver las pruebas. Luego ya comprobé que esto solo pasa en las pelis americanas, como tantas cosas, pero la novia estaba TAN ESPECTACULAR que todo lo demás dio igual.

La cosa siguió con desayuno en MAMA FRAMBOISE. Me encanta ese sitio. A mí y todo Madrid, porque las tres veces que he ido había cola hasta la calle. Es una cafería-bakery de lo más chula; el que no ha ido es que no está en la onda. Por si os interesa, está en la calle Fernando VI.

Pero lo que os voy a contar viene a continuación. Salimos de nuestro maravilloso desayuno de chicas y antes de entrar en el coche vislumbré un garaje en el que entraba gente y ponía “ENTRADA GRATIS”, palabras mágicas para mí. Les dije a mis cuñadas que parecía un sitio chic y que ya que estábamos en la onda después del desayuno, no podíamos dejar de entrar. Así que avanzamos y os adelanto que salimos más de dos horas después.

Sin quererlo ni beberlo habíamos entrado en el Mercado 100% Puro Market. Algo de lo que yo no había oído hablar, pero que moló un montonazo. Es un mercado vintage de moda, bisutería, tendencias retro, decoración, todo de jóvenes creadores. Está en lo que se llama Antigua Fábrica de Carruajes Lamarca, que son unos garajes antiguos con un patio interior precioso, donde te puedes tomar algo. Lleno de puestos de ropa atendidos por gente molona como rubias con el pelo hasta la cintura con vaqueros y americana llena de hombreras por todas partes o chicos con un sombrero de paja que en la calle te parecería un friki pero que ahí dentro todo le queda guay.  

Bueno, pues genial. Aquí empezó mi andadura. Puesto tras puesto, íbamos viendo cosas apetecibles. Mis asquerosicuñadas, (se lo merecen) tipazo ellas, cogían vestidos y más vestidos para ir al probador. Y me decían: “Palu, coge tú éste”. Yo, discretita, que me imaginaba el momento morcilla, iba sonriendo y pasando de largo… “No, no, ya veré…”, “gracias, chicas, más adelante…”, “no es exactamente mi estilo…”. Tanto insistían que cogí tímidamente un vestido precioso largo, ancho, ¡perfecto!. Gris y azul. Talla única. (INGEEEEEENUUUUAAAA…….)

Llegó el momento de ir al probador. GRAN MOMENTO. Hay que imaginarse la situación: probador comunitario, sólo para chicas, ufffporlomenosmenosmal. Mis cuñis con seis perchas cada una. Yo con mi vestidín escondido en una mano, pensando si sería capaz de hacer una maniobra de distracción y perder el vestido por el camino para no tener que dar un espectáculo.  

En el probador, de lo más chic, debíamos ser las únicas españolas, y las únicas que pasábamos de la talla 34. Por supuesto todas barra de labios roja.

Yo, sentada en una silla, lorzas de la tripa reposando a sus anchas en las piernas, estudiaba las nuevas tendencias “underwear” (vamos a dejarlo ahí) de las europeas, haciendo esfuerzos por recordar si la mía era heredada de mi bisabuela o me la había comprado en el primer embarazo hace 10 años y ¡ups!, no me había dado tiempo a reponer.

Mis asquerosicuñadas se probaban un vestido detrás de otro, todos perfectos. De esos que te pones en verano con una sandalia y fuera. Bueno, y barra de labios roja, claro… Ni uno sólo descartado, todos pa la saca. Lo dicho, asquerosas.

Yo iba viendo que se acababa la montaña y que llegaba lo temido. Insistían en que me probara el mío. Disimulé para ponérmelo así como quien no quiere la cosa, pero llegó el momento en el que el vestido talla única dejó de bajar y se paró. Ahí llegaron los brazos de ellas, tan majas, tirando pabajo con fuerza. Yo tirando pa arriba para intentar salir de allí corriendo del probador, del mercadillo y de España, y ellas ahí, bien para abajo, ¡con fuerza!…

   Yo, bajito: “que no, si es que no me cabe”

   Ellas, voz de gran esfuerzo: “sí, claro, es que con la ropa debajo… “

   Las francesas, con voz de divas: “Oh, la, la”…

  Yo, empezando a llorar: “Por Dios, abandonemos, ¡que no me cabe!”

   ….

   ….

Hasta que captaron el momento morcilla de Burgos pasó un ratito. DESISTIMOS. Gracias al cielo, aquello se había acabado. Respiré profundo.

Sólo quedó un momento que no se me borrará. La pequeña de mis cuñis cogió el vestido y se lo probó. Y en ese momento, delante ella del espejo, sonó una música celestial, un ventilador se encendió azotándole el pelo y todo se convirtió en cámara lenta. Las francesas decían: “oui, oui”, y yo, sentada en la silla con las lorzas expandidas, disimulaba la lagrimilla, con la cabeza bien alta… En fin, seguro que ninguna de las de la talla 34 se había pimplado un croissant relleno de framboise como el que tenía yo en mi haber.

Jajajaja, esto pasó CASI así. Un pelín exagerado por mi parte. Cuñadas, ¡os quiero! Hay que repetir el plan.

Por cierto, que el mercadillo ese es la bomba y lo repiten el 15 al 18 de mayo. Es en Fernando VI, 10, de 11 a 21h.

Nota: aconsejable llevar underwear de tendencia.

 

Imagen

¡Viva Mama Framboise!

 

 

 

 

 

Anuncios

11 pensamientos en “Sábado de chicas

  1. Definitivamente no estoy en la onda! Pero me han entrado ganas locas de ir a Mama Framboise y al Mercado ese tan chic del que hablas! Lo de asquerosa se lo digo a mi hermana de 20 años. Tipazo tiene la tía! Seguro que tus cuñis se lo toman a risa. En el fondo es un piropazo lo de asquerosas ;-). Muchos besos y que te quiten lo bailao con ese súper croissant del que hablas y el haber tenido a 7 hijos con 34 años!!

    • A esa hermana tuya tengo que conocerla yo, que por todo lo que cuentas tiene que ser una pasada. Lo de las varices me sigue teniendo impactada… jeje. Muchas gracias por los ánimos!! Bss
      Si puedes, acércate al mercadillo y sobre todo a Mama Framboise! Eso sí, estarás 15 minutos intentando elegir qué comer porque todo apetece!

  2. Estoy contigo palu!!! Son unas asquerosas… Pero es tan divertido salir todas juntas de compras… Q las morcillas nos adaptamos y siempre nos quedarán las risas. O no????

  3. Palu , al final se convive con las caras mas que con los cuerpos… y la tuya no puede ser mas ideal. Si además tuvieras un cuerazo de escandalo solo te veríamos en las listas de las más top de todas las top del mundo top, y no te daría tiempo a tener niños ideales , a hacer cenas ideales y a diseñar casas que nunca tendremos jajajajaj. A cada una lo suyo . Hay muchíiiiiisima gente que ni cara ni cuerpo. Consolemonos y pensemos en algún régimen milagroso que nos permita estar estupendas sin renunciar a un desayuno en Mama framboise. Ea!! Ya estoy agotada….

  4. Ja, ja, ja… he llorado de risa con el momento tira “pá” bajo del vestido de las cuñadas… y creo que me seguiré riendo un buen tiempo… ¡gracias!

  5. ¿Las demás tienen Muju y siete pares y medio de katiuskas?
    Al vestidito que le den. Eso se compra, lo otro no. Algunas encajarían algunas partes de su cuerpo como si jugaran al Tetris con tal de ponerse el trapito.
    Coincido con Marta. Con una cara así, hacen falta horas para mirar a otra parte.
    Palu, en una talla 34 no cabe tanto corazón.

  6. Buenas noches, os ha dicho alguien que vuestro blog puede ser adictiva ? estoy preocupada, desde que os recibo no puedo parar de mirar todas vuestras sugerencias y estoy muy feliz cuando recibo uno más, sois lo mejor en español, me encata vuestra presentación y el curre que hay detrás. Un beso y abrazos, MUCHAS GRACIAS POR VUESTRO TRABAJO, nos alegrais la vida.

    Saludos

    estudio arquitectura http://www.arquestil.com/estudio-arquitectura.htm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s